Michael Romeo: Entrevista 2012

Trato de no escuchar demasiado metal.
Michael Romeo

Son casi las doce y media de la madrugada, Michael Romeo baja por el elevador. Se ve cansado; le prometo que será una entrevista corta. Entramos al lobby del hotel y nos sentamos en un par de sillones amarillos, ahí y la “entrevista corta” se expande a poco más de tres cuartos de hora.

8 de Septiembre de 2012


México, DF

¿Crees que la forma de escribir canciones ha cambiado ahora que han estado de gira por más tiempo? ¿Crees que tus canciones están moldeadas para un público en vivo?

No creo que realmente estén moldeadas, pero en algún nivel se piensa en eso, un poco.

Yo sólo trato de escribir algo que se sienta bien para mí, que me suene bien. A veces hacemos cosas como “Hey, vamos a hacer esta parte un poco más larga” porque en vivo estaría padre o tal vez no hacemos esta gran cosa en el disco, pero en vivo la podemos extender.

En el último par de discos ha sido algo que ha estado presente en segundo plano, cómo es que la canción sonará en vivo.

¿Crees que se han apartado de la idea de hacer discos conceptuales como solían hacerlo en los días de ‘The New Mythology Suite?’

SyX_V

En realidad no. Los dos últimos discos, e incluso The Odyssey, aunque no son conceptuales, siempre tienen ese, ya sabes, La Odisea tiene esta canción épica, y en Paradise Lost, hay un tema subyacente en todo el álbum, no es realmente una historia conceptual… y lo mismo con el nuevo disco. Todo tiene que ver con la tecnología. Todo está entretejido, todo está relacionado.

Es más fácil escribir cuando se tiene una idea de cómo se pretende que suene el disco. Cuando nos encontramos con una idea, puede que no tengamos todas las letras o todos los títulos de las canciones pero sí tenemos una idea general del disco, la vibra general. Con Iconoclast se trataba de tener riffs más pesados, es más abrasivo, esta cosa mecánica. Una vez que esto está en tu mente, uno sólo se sigue sobre esa línea.

Recuerdo que al principio Symphony X solía sacar un disco casi cada año. Ahora les toma dos, incluso cuatro años terminar un álbum. ¿Cómo afecta esto el resultado final?

En los primeros discos, realmente nunca nos íbamos de gira. Eso era todo lo que hacíamos: componer, grabar y lanzar discos. Entre más giras hacemos sin duda se añade tiempo a los discos y… es cada vez más duro o tal vez un poco más difícil, tal vez esa no es la palabra correcta, pero ya sabes, tratar de encontrar algo que es bueno, que suena como nosotros, pero que es algo un poco distinto. Para no hacer la misma mierda una y otra vez. Hay un poco de eso también. Tratamos de poner mucho trabajo en los discos. Realmente nos importa, ¿sabes?

¿Alguna vez has pensado en hacer algo radicalmente diferente en un disco? No sé, ¿tener invitados, o tal vez voces de death metal, o femeninas?

No, hombre. Nosotros hacemos lo nuestro. Y eso es todo. Si fuera un disco solista, tal vez, pero la banda es la banda y eso es lo que hacemos.

Tú como músico, ¿dónde más haces música?

Bueno, sobre todo en la banda. Eso toma mucho tiempo. Pero conozco a un par de cuates que hacen películas independientes, he tratado de entrar en eso un poco, soundtracks y esas cosas. Y tengo un montón de amigos en la ciudad… les ayudo a grabar a sus bandas. Hago solos en otros discos como invitado. Sólo pequeñas cosas aquí y allá.

¿Cómo ha afectado el hecho de que cada vez tengan una disquera más grande en la forma en que conciben la música? Supongo que ahora tienen un presupuesto más grande.

Por lo general, el presupuesto no nos afecta mucho, ya que tengo mi propio estudio.

Pero ¿alguna vez han pensado en grabar una orquesta real, por ejemplo?

Sí, hubo algunas conversaciones sobre ello, pero… la verdad es que me encanta programarla.

¿Qué software usas?

¿Lo tengo que decir? (risas) Tengo un montón de programas. Sobre todo para las cosas orquestales uso el Vienna Symphonic Library. Ahora ellos tienen esta cosa que es realmente enferma. Todos los instrumentos y todas las articulaciones se pueden cargar directo en su propio reproductor y tienen este escenario virtual con ubicación  individual para cada instrumento con un reverb natural. Con la programación correcta y la comprensión de la colocación y el reverb, es bastante increíble lo que se puede hacer. Y, hombre, a mí me encanta hacer eso, así que prefiero hacerlo yo.

VSL

Con esto que decíamos de que la tecnología se vuelve cada vez más real. ¿Cómo ha cambiado la forma en que trabajas con la orquesta?

El principio sigue siendo el mismo. Ahora se puede hacer un poco más realista, supongo. Pero, por lo general cualquier clase de material orquestal está por debajo de la banda o se suma a la banda. Nunca es una cosa independiente… o tal vez un poco, . Es sólo lo que tiene que ser o simplemente ensancha lo que la banda está haciendo.

He estudiado esto durante tanto tiempo, orquestación. Horas sólo estudiando La Consagración de la Primavera o Star Wars. Tengo todas las partituras de estas obras. Si entiendes esto y eres bueno con la computadora es realmente increíble lo que puedes hacer. Y toma tiempo, claro, como todo.

¿Qué compositores para cine te gustan?

Hombre, me encanta todo. Mi ídolo es John Williams, el tipo es un genio… Una anécdota graciosa: llegué a casa de una gira, mi cumpleaños número cuarenta tenía poco de haber pasado. Y no supe en que momento mi esposa le envió una carta a John Williams y algunas de mis cosas y le dijo: “Mi marido es un gran admirador suyo” o algo por el estilo. Yo llego a casa y encuentro un gran sobre de Boston Pops en mi buzón, y pienso “¿qué coño es esto?” Lo abro y resulta ser una tarjeta de cumpleaños y una foto autografiada de él “Felices 40 años, Mike. John Williams.” Y digo “Mierda, ¿de dónde diablos salió esto?” Eso estuvo muy chingón.

Y, ¿qué pasa con estos tipos nuevos que están empezando a salir de un entorno virtual, por así decirlo, como Tyler Bates que compuso la música de 300?

¡Impresionante! Me encanta eso también. Ese fue uno de los enfoques que tomamos para Iconoclast. Para allá nos fuimos. Hubo algo del material orquestal, pero no lo que normalmente hacemos, donde usamos esa percusión sucia y algunos de esos sonidos sintéticos. La banda sonora de 300 está poca madre.

Y me gusta todo eso, pero creo que soy más bien del tipo purista. Siempre vuelvo a escuchar cosas como música realmente clásica, como Stravinsky o Rimsky-Korsakov. O más moderno, pero grande, como lo que hizo John Williams con Star Wars.

¿Cuál dirías que fue, no tu disco favorito, sino tu lanzamiento favorito de un disco de Symphony X?

Divine Wings of Tragedy

Creo que tal vez Divine Wings, nuestro tercer disco. Había algo especial ahí. Incluso, cuando estábamos grabándolo, había algo en él que, igual, escuchábamos la grabación y pensábamos que sonaba fresco y un poco diferente, nunca habíamos oído algo así. Todos sabíamos que había algo chingón y pensábamos ‘este es nuestro sonido ahora.’ Y Paradise Lost hizo lo mismo. Se trataba más bien de regresar a lo… ya sabes, recuerdo que cuando joven y compraba el nuevo Judas Priest y lo ponía. Escuchaba Pain Killer y… ¡qué puto gran álbum!… y viene al caso porque volvimos a los riffs y las cosas pesadas. Aquí sentíamos que había algo también, los grandes coros, y todavía teníamos los elementos progresivos pero hay como una mezcla equilibrada de riffs metaleros, melodías y los grandes arreglos, tiene un poco de todo. Por lo tanto, este fue otro momento de aquí es donde estamos ahora.

¿Cuándo comenzaron a ganarse la vida del trabajo de la banda?

Eso es difícil precisarlo. Desde el principio, realmente no tocamos mucho, pero nos fue bien, en Japón, por ejemplo. Cuando yo era joven solía dar clases en una tienda. Eso y, grababa algunas bandas o daba clases. Siempre algo que tuviera que ver con la música, de alguna manera siempre me las arreglé para salir adelante.

¿Estudiaste ingeniería en audio?

No. Desde que era joven siempre me gustaron estas cosas. Siempre me ha gustado tocar, obviamente, pero ser capaz de grabarlo y escucharlo… Y es padre, porque puedes ser creativo. Ahora, es como decíamos con la tecnología actual hay tantas cosas que se pueden hacer. Siempre tuve alguna especie de estudio para trabajar. Tuve una four track cuando comenzaba, luego me compré una eight track, y luego una D88 y, finalmente, la computadora y el software. Siempre fui de los que les gusta andar girando perillas.

¿Qué programa de grabación utilizas?

Uso Cubase. Los he probado todos, y todos están bien pero básicamente todos hacen lo mismo. Para mí Cubase, Nuendo en realidad, que fue con lo que empecé, tenía todas las capacidades MIDI y los instrumentos virtuales que necesitaba.

¿PC o MAC?

Uso PC. Y siempre discuto con la puta gente… al fin y al cabo se trata de lo que funciona, lo que te es cómodo. Todos hacen, básicamente, la misma madre.

¿Hacia dónde crees que podría ir la banda de aquí en adelante? ¿Hay algo que no hayan podido hacer todavía?

En realidad no (risas). Habíamos hablado de hacer tal vez un DVD en vivo. Pero con nosotros tiene que ser algo muy especial. Algo con lo que estamos muy contentos. No sólo hacerlo por hacerlo. Hacerlo y que tal vez haya ahora sí una orquesta. Algo distinto. No es algo así como que “vamos a tocar en este puto lugar, lo filmamos y vamos a intentar venderlo”. No, hombre. No estamos en eso. Tiene que ser algo especial. Es como con un disco. Tiene que ser algo que sea lo mejor que podemos hacer. Por lo tanto, lo platicamos de vez en cuando. No hay planes reales, pero, ya sabes. Quizás.

En su disco anterior finalmente grabaron un par de videos musicales. ¿Qué tal eso?

Supusimos que debíamos intentarlo. Los del estudio sabían de qué hablaba el álbum y esas dos canciones. Y tenían su guion. Para lo que fue… nunca habíamos hecho uno antes, dijimos “claro, vamos a intentarlo”.

¿Tienen algún concepto visual de lo que es su música?

Con Paradise Lost… con esas canciones mal qué bien ahí estaba. Es épico y está esta cosa del cielo y el infierno y la serpiente y estos distintos simbolismos. Si hiciéramos uno para The Odyssey ya sabes lo que sería. No sería un puto tiroteo en coche. Pero esa es la cosa con nuestra música, que se presta a algún tipo de idea visual. Y esa gente lo entendió. Por lo tanto, todo bien.

¿Cuál es tu canción favorita? Recuerdo que solía ser Through the Looking Glass en algún momento.

Oh no, por dios (risas). No sé, es tan difícil decirlo. En el camino algunas tienen cierta importancia que se queda en mi mente como con Iconoclast, la canción que nombra al disco. Esa canción fue de cuando apenas estábamos buscando una idea para este disco. No estábamos muy seguros todavía. Y yo estaba escuchando la banda sonora de 300 y la de The Matrix. Y pensé, ¿no estaría padre tener unos buenos riffs de metal y tal vez poner un poco de estas madres por debajo? Luego me senté en como un día o lo que sea y todo el asunto salió de un solo. De principio a fin. Quiero decir, era un demo en bruto, programado. Pero fue realmente muy cercano a como quedó en el disco. Y recuerdo que le envié la cosa a Russ y le digo “Güey, ¿qué crees que sea?” Y él me llama y me dice “Cabrón, no lo cambies nada. ¡Eso es!, es cómo es”. Así que esa canción tiene esa importancia para mí. Fue la canción que salió de la nada y de eso se trató el disco.

Se ha vuelto muy difícil el último par de años de set lists

¿Por qué nunca han tocado canciones increíbles como Rediscovery Pt. II en vivo?

Sí, no creo que lo hayamos hecho. Es que hay tanta música. Es como en este disco también, hay mucho material. Es un disco doble y habrá canciones que probablemente no tocaremos. Todavía queremos tocar algo de lo viejo. Y algunas de las favoritas de los fans. Y también las canciones que nos gustan. Hay demasiadas cosas. Se ha vuelto muy difícil el último par de años de set lists. Cuando tenemos un nuevo disco queremos tocar mucho de lo nuevo pero no se puede tocar todo. Así que hay algunas canciones que son padres y nos gustan pero que nunca acaban entrando en la lista de canciones.

¿Qué otras bandas actuales te gusta escuchar?

Hay tantas bandas interesantes. Me gusta Meshuggah, por ejemplo. Bleed está increíble.

Trato de escuchar a las bandas populares de metal, pero es muy difícil mantenerse al día. Soy muy fan de Rush y todavía no he escuchado el último disco de Rush. Y las cosas empiezan a apilarse en mi estudio.

Cuando uno se va haciendo viejo, ¿crees que existe algún punto en el que se deja de escuchar música nueva? Una vez que tienes tus propias influencias. ¿Crees que es cosa de la edad?

No sé si es cosa de la edad. Sin embargo, sí estoy un poco de acuerdo con eso. Quiero decir, yo escucho un montón de cosas nuevas que salen, sólo para echarles un vistazo. Hay cosas padres como Tool, ¿sabes? Pero creo que mis influencias, las cosas con las que crecí, son parte de lo que soy, musicalmente. Tal vez escucho algo nuevo y pienso, “¡hey!, eso es muy bueno, lo voy a pedir prestado”, pero normalmente no. Yo, especialmente cuando estoy componiendo, trato de no escuchar demasiado metal. A veces las cosas se te pegan en la cabeza y trato de mantenerlo lo más original posible. Pero si pongo algo, normalmente sería como un Black Sabbath, Heaven and Hell, Judas Priest… Scorpions, de lo viejo. Hay algo acerca de eso. Algo que me hizo, me influenció. Es cómodo, es familiar. Ozzy, Rhandy Rodes. Podría escuchar eso por siempre.


Gracias a Rebeca Martell, Revista Gótica, Michael Romeo y Symphony X





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